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"Ser Tribu"
El Teatro del Libertador General San Martín Presentó el Ballet Clásico "Giselle"
Por Ser Tribu
Publicado en 12/09/2025 14:53 • Actualizado 30/09/2025 21:30
Entretenimiento
PAtricia Baca, directora de la Compañía de Ballet Estable de la provincia de Cordoba junto al elenco que interpretó "Giselle"

 El Teatro del Libertador General San Martín fue el escenario del estreno de la conmovedora obra "Giselle", interpretada por la Compañía de Ballet Estable junto a la Orquesta Sinfónica de la Provincia. Bajo la dirección general de Patricia Baca Urquiza, la compañía presentó una de las piezas más emblemáticas del repertorio clásico. La producción contó con la dirección de Hadrián Ávila Arzuza y una versión coreográfica a cargo de Martín Miranda. Un elemento clave de esta puesta fue la participación de la Orquesta Sinfónica de Córdoba, que interpretó las partituras originales de Adolphe Adam, logrando la atmósfera romántica que envuelve esta obra en dos actos.

"Giselle" fusiona lo romántico y lo trágico, características propias del Romanticismo del siglo XIX, un movimiento donde la literatura y el arte destacaban por exaltar la emoción, la pasión y la individualidad. Este ballet se estrenó por primera vez el 28 de junio de 1841 en el Teatro de la Academia Real de Música de París, Francia.

Primer Acto: Alegría e Inocencia El primer acto se desarrolla en un ambiente ligero y alegre, donde la música y la danza se combinan para crear una sensación de felicidad y amor juvenil. La escenografía representa un pueblo rural, con casas y árboles que recrean un entorno idílico y bucólico. A través de un vestuario colorido y coreografías llenas de vitalidad, los bailarines personifican a campesinos y nobles, dando vida a esta historia de amor y desencuentros.

Segundo Acto: Misterio y Tragedia

En un giro dramático, el segundo acto transporta al público a un bosque oscuro y misterioso, con árboles retorcidos y una atmósfera sobrenatural. El vestuario cobra un profundo significado narrativo: Giselle aparece con el traje de Wili, un vestido blanco y transparente, desgarrado y de aspecto etéreo, que simboliza su muerte y transformación en un espíritu. Las demás Wilis, almas de mujeres que murieron antes de casarse, visten trajes similares, creando un coro fantasmal cuyo vestuario blanco refleja su estado sobrenatural. La coreografía se vuelve lenta y flotante, con una danza abstracta y cargada de emotividad. La música y la escenografía se alían para crear un ambiente sombrío y conmovedor, reflejando la tragedia y el destino eterno de Giselle.

Un éxito de convocatoria

El resultado fue simplemente magistral. Durante las tres funciones, la sala del Teatro del Libertador lució llena, confirmando el entusiasmo del público cordobés por la danza clásica. Quienes asistieron disfrutaron de un momento único y de alta calidad artística, que consagró a esta puesta de "Giselle" como un evento cultural inolvidable en la cartelera local.

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