Offline
"Ser Tribu"
Inspiración y Silencio
Parque de la Estancia Jesús María
Por Ser Tribu
Publicado en 07/10/2025 17:08
Bitácoras del Alma

Me detengo. Observo. Cada detalle parece hablarme delicadamente al oído, mientras viejos sonidos flotan en el aire, entrelazándose con los cantos de quienes otorgan vida a este rincón de historia. No sé qué mística envuelve el lugar, pero algo es seguro: sus paredes, sus patios, sus altillos y hasta la tierra misma guardan relatos que nunca cesan de resonar.

Desde donde hoy lo miro, mi alma viajera sonríe, juega, baila… Y cuando regreso a casa, vuelvo rodeada de una energía extraña, casi mágica. Estamos ahicito, como dicen en mi tierra que estamos, aunque las distancias sean grandes y los caminos, lejanos. Siento que todo el tiempo podemos redescubrir nuevas formas, miradas frescas, sueños que renacen. A veces, en el mismo sitio, encontramos detalles que antes pasaron desapercibidos. Mantenerse despierto aquí es todo un desafío; es que en esta, la vieja Estancia Jesuítica Jesús María, que se renueva nueva cada vez que el sol la abraza, un simple atardecer  puede convertirse en un profundo puente de encuentros: contigo, con lo que anhelas, con el deseo de tu corazón, con lo que creas.

Imagino coloquios íntimos con el silencio, diálogos secretos con los sonidos naturales de este rincón añejo.

Todo esto es solo una forma poética de decir que estar acá se siente bien. Es perfecto. Los jardines, la música andariega de los visitantes, la brisa que acaricia este tiempo, los habitantes que armonizan el presente de la estancia, incluso los murmullos que se dejan ir en el sigilo, me recuerdan que nada es exactamente como lo vemos, sino cómo lo interpretamos. Todo es magnífico desde este lugar. 

¿Quien habita en ti ahora que te he contado de mi sentir?

________________________________________

El Parque de la Estancia Jesús María

Este rincón es uno de los más emblemáticos de la ciudad. Un pulmón verde donde conviven árboles centenarios y arbustos de especies diversas, coronados por un lago imponente que invita a perderse en su reflejo. El paisaje se viste de un verde puro, como una planicie pintada a mano, irrepetible. Los bancos, dispuestos con cadencia, son testigos del tiempo y cómplices de reflexiones y encuentros. Aquí, tanto visitantes como lugareños encuentran un refugio para el simple acto de estar, los jovenes encuentran libertad, los adultos la paz.  Un lugar que no solo se recorre con los pies, sino con el alma.

Si decides venir, no hagas ruidos al llegar, camina lento, déjate abrazar por la fisonomía del paisaje; contágiate del silencio y la calma que el espacio ofrece, observa... escucha, encuentra eso que buscas, disfruta de la espera, así descubrirás que hay vida en esta pausa.

Comentarios

Chat Online