En un rincón encantador del norte cordobés y en el sereno paisaje de Sierras Chicas, se llevó a cabo una emotiva celebración en honor a la Virgen de la Merced. A solo 8 kilómetros de la localidad de Sinsacate, en la histórica Estancia Belén, próxima al paraje San Pablo, la fé y la tradición se entrelazaron en un abrazo comunitario lleno de significado. Este lugar respira un rico trasfondo histórico, habitado por pueblos originarios, marcado por el paso de revolucionarios y colonos, donde la fe católica ha sembrado importantes acontecimientos culturales y religiosos que son hoy patrimonio vivo de las comunidades. Es un espacio donde la historia, la espiritualidad y el paisaje se funden en una atmósfera única. Una Jornada de devoción y gratitud Fieles provenientes de Colonia Caroya, Jesús María, Sinsacate, San Pablo, Belén, San Lorenzo, Santa Catalina, Agua de las Piedras y Colonia Hogar se reunieron de manera masiva para celebrar, agradecer y pedir: lluvia para la tierra, buena salud, amor y prosperidad.
Cumpliendo promesas y dando gracias, la comunidad expresó su profunda devoción
La emotiva misa fue oficiada por el Padre Mario Sánchez, párroco de Jesús María, quien guió el encuentro espiritual con calidez y compromiso. Luego, las agrupaciones gauchas, junto a Alberto Ordóñez y su familia, acompañaron la procesión por el predio de acceso a la capilla de Nuestra Señora de la Merced, llevando en alto la imagen de la Virgen. El rosario fue rezado con devoción, y un vibrante "¡Viva la Virgen!" resonó en aquellas tierras llenas de ancestralidad, devoción y humildad.
Un Cierre con calidez comunitaria
Para cerrar una jornada memorable, la Municipalidad de Sinsacate ofreció un refrigerio que invitó al compartir propio de esos encuentros donde la comunidad y el afecto por la virgen son una muestra innata del sentimiento de pertenencia, porque es allí, en ese momento póstumo, donde se sigue profundizando el vínculo de la comunidad, a través de la confraternidad particular de los habitantes de aquella zona particular de la provincia de Córdoba. Mates, alegría y reencuentros estuvieron presentes, porque en estas fiestas populares y religiosas, se dá la sinergia y el abrazo sostenido entre sus miembros. Un Trabajo en Red y Comprometido Lo vivido en la capilla Nuestra Señora de la Merced es fruto del trabajo conjunto entre la Familia Ordóñez, la parroquia Jesús y María, la Municipalidad de Sinsacate y los fieles que año tras año y de manera generacional, se convocan. Un ejemplo de cómo la colaboración y el compromiso forjan celebraciones que unen y fortalecen el tejido comunitario.
Una mirada apasionada sobre las celebraciones comunitarias "Soy una apasionada de esas celebraciones, porque sé que es donde se fortalece la identidad de las comunidades, se fomenta la cultura, la memoria está viva, el espíritu sonríe y la fe nos une." – Yicela Villavicencio.