Offline
"Ser Tribu"
Nuestra Señora de la Merced: 155 años de la celebración que une a toda una región
La fiesta en honor a la Virgen de la Merced, en la Estancia Belén, en Sinsacate, se mantiene como el folklore vivo que se sostiene de la fé catolica y la pertenencia de los lugareños
Por Ser Tribu
Publicado en 27/01/2025 20:00 • Actualizado 07/10/2025 13:16
Lugares
Capilla Nuestra Señora de la Merced, en la Estacia Belén, a 8 km de la localidad de Sinsacate, en las Sierras Chicas de Cordoba

En el camino conocido como San Pablo, entre las Sierras Chicas y la localidad de Sinsacate, se alza la Capilla Nuestra Señora de la Merced, en Estancia Belén. Este rincón es una reliquia viva del patrimonio histórico, donde la memoria se funde con el aroma de la tierra y el legado de los ancestros. En esta zona rural, el tiempo parece detenerse entre el sonido de algun rio cercano y el canto de los pájaros, mientras la historia se teje con hilos de fé y tradición.

Guardianes de un legado
Alberto Ordóñez y su familia custodian con devoción este tesoro. Su labor preserva no solo imágenes y objetos sagrados, sino el alma de una comunidad arraigada en sus raíces. Con esfuerzo, mantienen vivo el vínculo entre generaciones y la tierra que los vió nacer, convirtiendo la capilla en un símbolo de identidad colectiva.

Un vínculo con la tradición
El 24 de septiembre, San Pablo despierta con la procesión anual: un río de fé que fluye entre piedras y devoción. Desde temprano, fieles y promesantes llegan desde distintos puntos de la región, acompañados por jinetes que añaden gracia folklórica a la celebración. La tradición revive en Estancia Belén, uniendo Sinsacate con comunidades cercanas como San Lorenzo, Santa Catalina y Colonia Hogar, en una muestra vibrante de cultura viva.

Más que un rito, la procesión es un acto de pertenencia. Transmite oralmente costumbres entre familias y vecinos, reforzando el arraigo al territorio.

Un refugio para el alma
La capilla, ubicada a metros del camino principal, invita a la introspección. El recorrido, enmarcado por árboles imponentes y cantos de aves, se convierte en una peregrinación hacia la paz interior. Cada hito histórico-religioso —como esta pequeña joya— alienta a seguir el trayecto, donde historia y espiritualidad se entrelazan con el paisaje.

Agradecimientos
A la Municipalidad de Sinsacate, en especial a su intendente, por impulsar la valorización de este patrimonio en junio de 2024. Y a don Alberto Ordóñez y su familia, por compartir la intimidad de esta historia viva que enriquece el folklore y la identidad regional.

Comentarios

Chat Online