Para vivirlo en plenitud, hay que sumergirse en el programa, una sucesión de actos que son ventanas al pasado.
Viernes 21 de noviembre: El preludio devocional. Todo comienza con la Novena, nueve días de oración y ritos tradicionales que preparan el espíritu. Es el momento íntimo, de recogimiento y rezo comunitario que antecede a la celebración mayor.
Sábado 22 y Domingo 23 de noviembre: Misa y la procesión que congela el tiempo. El sábado tendrá lugar una misa, pero es el domingo cuando ocurre uno de los momentos más épicos que se realiza, cada año, en el marco de estas fiestas patronales. Al atardecer, la Procesión a Cristo Rey recorrerá las galerías de la vieja estancia. Cierre los ojos e imagine la escena: la tenue luz de la mañana iluminando los arcos coloniales, el canto de los pájaros rompiendo el silencio y la imagen sagrada avanzando lentamente por el mismo suelo que pisaron jesuitas, afrodescendientes y peones comechingones, hace cuatro siglos. Es un viaje en el tiempo puro, una estampa que se resiste a ser borrada por la modernidad.

Lunes 24 de noviembre: La juventud y la vigilia. La jornada estará marcada por la llegada de jóvenes misioneros, provenientes de la Capilla Nuestra Señora de Guadalupe de Sinsacate, que visitarán a las familias e impregnarán de nueva energía a la comunidad. Será un abrazo simbólico a la fé y la historia que predomina en toda esa antigua región del departamento Totoral y de las Sierras Chicas de Córdoba. A las 19:00 horas, una misa dará paso a la conmovedora Vigilia en honor a la Virgen, que se extenderá hasta la medianoche, tejiendo un manto de oración y canto bajo las estrellas serranas.
Martes 25 de noviembre: El día de Santa Catalina y las antorchas. Coincidiendo con su onomástico, la noche se iluminará con la Procesión de Antorchas alrededor del atrio de la iglesia, a partir de las 19:00 horas. Es un espectáculo de fé y fuego, donde las sombras danzan en los muros centenarios y la devoción se hace luz.

Miércoles 26 de noviembre: El recuerdo de los que partieron. La solemnidad se traslada al camposanto local con una misa en honor a los difuntos, uniendo en oración a las generaciones pasadas y presentes, recordando que esta comunidad se construye sobre la memoria de sus ancestros.
Jueves 27 y Viernes 28 de noviembre: La continuidad eucarística. Las celebraciones continúan con misas que mantienen viva la llama de la fé en los días previos al gran cierre.
Sábado 29 de noviembre: La bienvenida a nuevos creyentes. La mañana estará dedicada a la Misa de Bautismos, un símbolo de renovación y futuro para la comunidad, donde nuevos miembros son recibidos en la fe que ha unido a este lugar por siglos.
Domingo 30 de noviembre: La gran Fiesta Patronal. El clímax de la celebración. A las 10:00 de la mañana, la Misa Patronal congregará a una multitud diversa: lugareños del paraje, los descendientes de la familia Díaz, herederos y custodios de este legado, y devotos de toda la región que, año tras año, peregrinan hasta aquí para reafirmar su devoción. Es la confirmación de que la fé, la historia y la comunidad se funden en un solo latido. Al finalizar los miembros de la pastoral dispondrán de una feria de platos, cuya recaudación es destinada a cubrir los gastos de la celebración de esta fiesta que une a la comunidad permanece en el folklore vivo de toda una región.

Referencia: La comunidad religiosa de Santa Catalina cuenta con una página en la red social facebook: Vida y Misión, donde se puede conocer más de cerca la festividad y otros eventos del calendario liturgico. Aradecemos a esa comunidad las imágenes de archivo que ilustran esta nota.