Diciembre en Sinsacate huele a hierbas serranas, suena a rezos y se siente como una celebración comunitaria. Este mes, el pueblo se prepara para vivir con intensidad sus fiestas patronales en honor a la Virgen de Guadalupe, un ciclo de eventos que, como si fuera un antiguo telar trabajado a la sombra de un tala, entrelaza la fé, la cultura y el patrimonio en una sola expresión vibrante. Los actos darán comienzo el Miércoles 3 de diciembre, a las 19:30 horas, en la Capilla Nuestra Señora de Guadalupe, con el rezo de la novena que se extenderá hasta el 11 de diciembre. Una fecha especial dentro de esta tradición será el Lunes 8 de Diciembre. Ese día, en conmemoración de la Virgen del Valle, la comunidad de toda la región se unirá en una sola voz y la novena se realizará excepcionalmente a las 18:00 horas, en Jesús María, en el marco de una emotiva procesión que partirá del Anfiteatro de Doma y Folklore. Los días siguientes el rezo continuará siendo en Sinsacate, a las 19:00 hs. La celebración central llegará el Viernes 12 de Diciembre, fecha instaurada mediante decreto municipal para honrar a la patrona del pueblo. Ese día, a las 19:00 horas, tendrá lugar la tradicional procesión por las calles de la comunidad y a las 20:00 horas se oficiará una Santa Misa en la capilla. Para poner el broche de oro a estas fiestas, el Sábado 20 de Diciembre a las 20:00 horas, la comunidad se reunirá en torno a un Pesebre Viviente. Esta representación, cargada de simbolismo, será coronada con la actuación de las familias del catecismo y la presentación exclusiva de Milena Zarate, un joven talento de la música popular. Será una noche perfecta para que familias, feligreses y vecinos se reúnan, fortaleciendo los lazos de unidad y revalorizando las tradiciones que los identifican. Al finalizar los numeros artisticos, un brindis y una sorpresa navideña sellarán los honores a la Virgen de Guadalupe y las bendiciones para la comunidad sinsacatense.

Un sueño comunitario
La Capilla Nuestra Señora de Guadalupe es en sí misma un testimonio de la fé y el esfuerzo colectivo. Todo comenzó en 1990, cuando un grupo de vecinos se propuso tener un templo propio, independiente de la capilla del museo local. Gracias a la colaboración incansable de numerosas familias, ese sueño se materializó. Hoy, la capilla no solo es un lugar de culto, sino que cuenta con un salón de usos múltiples donde niños y jóvenes reciben su formación catequística y representa un nuevo espacio comunitario para el uso de diversas actividades.

En 2006, la Municipalidad declaró por ordenanza a Nuestra Señora de Guadalupe como Patrona del Pueblo, estableciendo inicialmente el 12 de agosto —día de la llegada de la Virgen al Camino Real— como Fiesta Patronal. Sin embargo, para alinear la celebración local con la fecha universal de la Virgen de Guadalupe en el calendario católico (12 de diciembre), la Comisión de la Capilla, acompañada por el padre Mario Sánchez de la Parroquia de Jesús María, gestionó la unificación de las fechas. Así, Sinsacate honra a su patrona cada 12 de diciembre, consolidando una tradición que refleja su identidad y fé.
Las patronales: testimonio de fé, identidad, cultura y memoria
Las fiestas patronales surgieron con la evangelización durante la colonización, fusionando elementos religiosos europeos con tradiciones locales, creando así un sincretismo cultural único. La patrimonialización de estas fiestas implica un proceso de recontextualización que puede modificar su significado, permitiendo que coexistan tanto su función comunitaria original como su valor como patrimonio expuesto, incluso con fines turísticos o educativos. Para la UNESCO "están íntimamente relacionados con la visión del mundo, la historia y la memoria de las comunidades. Para asegurar la continuidad de los usos sociales, rituales o acontecimientos festivos es preciso movilizar a la sociedad, así como a las instituciones y mecanismos sociales, políticos y jurídicos de la sociedad. Sin dejar de respetar los usos tradicionales que puedan circunscribir la participación a determinados grupos, puede ser conveniente a veces alentar la máxima participación posible del público en general. En algunos casos pude ser necesario adoptar medidas jurídicas y oficiales que garanticen el derecho de acceso de las comunidades a sus lugares sagrados, objetos o recursos naturales imprescindibles para la práctica de los usos sociales, rituales o acontecimientos festivos correspondientes". (Breve fragmento de la Convención 2003)
